Además, las especies de hongos más comunes en el aire exterior de Puerto Rico no se incluyen en las pruebas comunes de alérgenos. La producción de extractos de hongos de alta calidad es difícil debido a los desafíos de la fabricación y la estandarización, lo que hace que los hongos sean ignorados en los paneles comerciales de extractos de alérgenos.
Durante la sección de alergias de mi curso de inmunología de posgrado, el profesor, un inmunólogo alergólogo, preguntó a los estudiantes: “¿Cuál es el alérgeno más común en Puerto Rico?” Estábamos recién salidos de nuestro curso de micología (el estudio de los hongos) donde el profesor nos dijo que los hongos eran el alérgeno más común, así que todos respondimos: “¡HONGOS!”
El profesor de inmunología nos dijo que estábamos equivocados y que eran los ácaros del polvo. Fue confuso que dos expertos me dieran respuestas diferentes. Pero como los hongos suelen quedar fuera de las evaluaciones de las alergias, cosas como los ácaros del polvo parecen ser el mayor problema de los alérgenos. Y aunque los estudios demuestran el potencial alergénico de las partículas de hongos en el aire del país, dada la falta de pruebas formales de alergia, los inmunólogos alergólogos de Puerto Rico continúan resistiéndose a dar más importancia a los hongos.
Repunte de las esporas de hongos tras el huracán
He trabajado en varios estudios evaluando las concentraciones de esporas de hongos en el aire después del huracán María en comunidades de bajos ingresos en Puerto Rico. Recolecté muestras de aire en los hogares de las personas y escuché cómo compartían sus historias y experiencias durante y después del huracán. La carga en estas comunidades fue inmensa. Las casas dañadas en zonas propensas a las inundaciones siguieron inundadas meses después del huracán debido a las fuertes lluvias. Recuerdo una casa en la que todos los muebles y electrodomésticos se colocaron encima de bloques para salvarlos. En varias casas, las marcas de agua en las paredes mostraban la extensión de la inundación y el visible crecimiento del moho. Hasta el día de hoy, todavía tenemos casas con lonas azules sobre sus techos.
Este desastre también afectó la salud mental de las personas, desencadenando estrés y ansiedad ante la idea de que se produjeran más lluvias intensas. El efecto del huracán María en la salud mental de los puertorriqueños se refleja en los abarrotados supermercados y gasolineras, donde el agua embotellada y los alimentos enlatados siempre se agotan inmediatamente después de una advertencia de tormenta tropical.
El COVID-19 también ha forzado a todo el mundo a pasar más tiempo en interiores, lo que acentúa la necesidad de mejorar la calidad del aire interior. Es crucial incluir los hongos en esas evaluaciones. La mayoría de los hogares puertorriqueños tienen ventilación natural, lo que significa que las esporas de los hongos del exterior pueden entrar fácilmente por las ventanas y puertas
Aunque Puerto Rico ha sido impactado por tormentas tropicales y huracanes en el pasado, los efectos de estos eventos catastróficos en las comunidades fúngicas del aire en interiores siguen estando pobremente representados. Estoy trabajando para abordar estas brechas examinando los niveles de hongos en el aire en interiores como consecuencia de los daños causados por el agua y las viviendas inundadas por el huracán María en San Juan, Puerto Rico. Mis colegas y yo también estamos estudiando cómo responde el sistema inmunológico a la exposición a las esporas de hongos comunes que se encuentran en estos hogares. Estos datos ayudarán a arrojar información sobre las implicaciones para la salud humana de los eventos de inundaciones en Puerto Rico y otras zonas propensas a las inundaciones.
Educación y colaboración para afrontar el problema del asma en Puerto Rico
Con educación, los pacientes con asma pueden tomar el control sobre su enfermedad. Primero, los pacientes asmáticos deben identificar si las esporas de hongos son uno de sus detonantes. Para las personas en San Juan, la aplicación TOTAAL – (Tropical Outdoor Triggers of Asthma and Allergies / Detonantes Tropicales del Asma y las Alergias al Aire Libre) puede ayudar al comparar sus síntomas de asma con los niveles diarios de esporas de hongos en la ciudad.
Fuera de la capital, dado que las concentraciones de esporas de hongos siguen un patrón estacional con niveles máximos durante los meses lluviosos de septiembre a noviembre, los calendarios de esporas de hongos pueden ayudar a evaluar si los pacientes son alérgicos. Los niveles de esporas de hongos también siguen un ritmo circadiano, aumentando a primeras horas de la mañana, por lo que se recomienda utilizar un purificador de aire con filtros de partículas de alta eficiencia (HEPA) durante esas horas para disminuir la exposición mientras se duerme. Y dado que los niveles de esporas de hongos aumentan después de las precipitaciones, la gente debería evitar salir después de la lluvia.
La educación y la concienciación comienzan a nivel comunitario. Organizando actividades educativas (como enseñar a los pacientes a reconocer los detonantes de sus síntomas y demostraciones prácticas de lo que son los hongos en el aire) en las comunidades afectadas, y transformando los datos en acción mediante el desarrollo de directrices durante los esfuerzos de recuperación después de las inundaciones que incluyan entrenamiento en prevención y remediación de hongos para los líderes de la comunidad, podemos empoderar a los pacientes para que tomen su salud en sus propias manos
Pero Puerto Rico también necesita colaboración. Necesitamos ayuda de los Estados Unidos y del gobierno local para brindar una mejor respuesta de emergencia después de desastres naturales, y ayuda en forma de reparaciones de viviendas y purificadores de aire como parte de los esfuerzos de recuperación.
Puerto Rico es un territorio no incorporado de EE.UU., pero nuestro entorno, condiciones, necesidades, vulnerabilidades y circunstancias son diferentes a las de EE.UU. Nuestra mayor prevalencia de asma, las condiciones ambientales tropicales y húmedas, las constantes inundaciones y las altas concentraciones de hongos en el aire son sólo algunas diferencias críticas.
Cuatro años después del huracán María, Puerto Rico aún está lejos de recuperarse. Necesitamos la aprobación y liberación de fondos federales iguales y rápidos para comenzar los esfuerzos de reconstrucción, especialmente para la red eléctrica. Necesitamos una evaluación actualizada de la planificación de desastres de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) para Puerto Rico. Necesitamos ser tratados con seriedad, sin discriminación y con el mismo respeto que los ciudadanos estadounidenses que viven en los 50 estados de EE. UU. Estas acciones tendrán un impacto positivo en la respuesta y recuperación después del desastre, no solo para la salud respiratoria sino también para el bienestar general de los puertorriqueños.
Fotografía del encabezado: Guardacostas entregan suministros de FEMA a las áreas de Puerto Rico afectadas por el huracán María. (Crédito: Noticias de la Guardia Costera / flickr)